Su categórica forma de jugar se ve reflejada en las contadas ocasiones que David Ramírez se anota en la red del equipo rival. Así como juega, define. Con calidad, con distinción, con clase y categoría. Marcando diferencias con el resto.
Es que el Mago tiene en su currículum goleador únicamente tantos convertidos con grata expresión estética o bien con notables gestos técnicos, como aquel que le convirtió a Chacarita el día que Godoy Cruz condenó al Funebrero al descenso. “Ese de Chacarita fue muy lindo porque sale de abajo con el arquero, de ahí Sigali se la da a Camargo, él me la da a mí, yo se la paso a Carranza, él me la devuelve y yo le pego de primera. Fue todo muy rápido, muy lindo”, recuerda David.
“No tengo goles feos, pero me gustaría hacer algunos para hacer más, jaja. Goles como vengan, que sirvan. Pero sí, por suerte tuve la posibilidad de hacer goles lindos”, continúa. Y así la lista sigue: a Banfield sorprendió a Luchetti desde 40 metros. En Chile jugando para Unión Española contra O’Higgins metió el mejor gol del torneo en cuartos de final (ese torneo su equipo fue subcampeón tras perder la final) y hasta en Italiano se anotó alguna vez con un gol de mitad de cancha (el 29 de marzo del 2003 contra Armenio).
Y así lo dice con sus palabras el protagonista de la historia: “El de Banfield fue un lindo gol, más contra un equipo duro y por cómo se estaba dando el partido. Pero en Italiano hice cerca de 30 goles en tres años, y ahí hice lindos goles. Ese con Banfield me gustó mucho, pero en Chile también hice un gol que según lo que me dijeron fue elegido el mejor gol del año: yo estaba al borde del área grande, me tiraron un pelotazo de mitad de cancha (Braulio Leal) a las espaldas del central y sin que pique se la tiré por arriba al arquero. Fue un lindo gol, y aparte fue en los play offs, partido de vuelta en cuartos de final (ver video). Y en Italiano metí un gol de mitad de cancha, jugando contra Armenio en cancha de Tristán Suárez. Ese partido ganamos 3-0. Fue el único gol que hice de mitad de cancha, lindo gol también”.
-¿Y cuál es el secreto de hacer goles de tan lejos, porque no cualquiera los hace?
-Si la verdad que no muchos hacen goles desde tan lejos. Hay que animarse a patear y hacerlo en el momento justo. En ese gol de Italiano estaba peleando un delantero de ellos con un defensor nuestro y me quedó la pelota ahí, en la línea del medio, fui y le pegué. El arquero de ellos estaba adelantado porque estaban buscando descontar y se lo comió.
-Goles de tiro libre no se te recuerdan. ¿Para cuándo uno en Godoy Cruz?
-Tengo un solo gol en Italiano de tiro libre y varios “uuuh”, pero siempre en los clubes donde he estado ha habido buenos pateadores, entonces los dejaba. Pero uno después se termina dando cuenta que en las prácticas pateamos todos bien y en los partidos no lo hacemos. Acá tuve la posibilidad de patear un solo tiro libre, contra Gimnasia de La Plata en la primera fecha, pateé al palo del arquero y la sacó. Pero ahora me voy a animar, sí (con énfasis), me voy a animar. Ya no están ni el Pipa (Higuaín) que le pegaba bien, ni el Coco Martínez, así que cuando me quede le voy a entrar. |