David Ramírez generosamente aceptó a nuestro pedido de hacerle una nota para conocer a la persona detrás del jugador. Apenas arribamos a su departamento, estaba terminando de hacer la limpieza y poniendo un poco de orden. Llegado el tiempo de comenzar dejó los demás menesteres de lado y su atención se centró exclusivamente en el diálogo, al punto de ignorar su teléfono cuando lo estaban llamando. Un gran gesto para destacar.
En la intimidad no es para nada diferente al Mago que estamos acostumbrados a ver dentro de la cancha. Se muestra como una persona serena, que pareciera querer pasar desapercibida. Pero al momento de ser consultado, es capaz de sorprender con sus respuestas como cuando, por medio de un excelente zapatazo, sorprendió a Luchetti el día que marcó su mejor gol con la camiseta tombina.
Se define como un hombre tranquilo y de estar mucho en la casa. Sólo vive para el fútbol aunque pretende, en un futuro cercano, volcar su cabeza también a otras cosas. En Mendoza está solo, no obstante siempre tiene presente a sus seres queridos: una hija, hermanos y padres que residen en Ramallo, provincia de Buenos Aires.
En breve publicaremos las partes más destacadas de una entrevista a fondo, imperdible, y que no tiene desperdicios. Se van a sorprender y, sobre todo, van a conocer a David Ramírez como nunca antes se imaginaron. |