La tortilla se dio vuelta, y en este momento, a horas de que el plantel de Godoy Cruz regrese a Mendoza, los agitados días en relación al mercado de pases disfrutará de un impass al menos hasta el lunes.
¿Por qué decimos que la tortilla se dio vuelta? Porque Rubén Ramírez, que hasta hace unos días estaba prácticamente fuera de Godoy Cruz, ahora tendría todas las de seguir jugando en el equipo donde fue goleador de un torneo. “Tito me dijo que prefería jugar en Godoy Cruz”, contó su representante Miguel Pires en Minuto 91 por Radio 10. Así le estaría cerrando las puertas a Independiente y sobre a todo a Boca, club que siempre prefirió a Santiago Silva y estaría muy cerca de abrocharlo por tres años. “No quiero que mi jugador sea segundo de nadie”, sentenció sin dejar dudas quien maneja al goleador.
A contrapartida, si pensábamos que Diego Villar ya tenía sus seis meses asegurados en el Expreso, falta un capítulo más. Es que San Lorenzo, perseverante, hará un último intento para llevarse al Pipa.
El club de Bodeo está buscando fondos económicos para aumentar la oferta que hizo por nuestro volante y llegar a lo que pretende Godoy Cruz, que sería una cifra cercana al millón de dólares. Se sugirió que en la negociación entraría el delantero Emma Gigliotti, cuyo pase pertenece a un equipo de Italia que lo prestó al Cuervo y por lo tanto haría inverosímil el negocio.
Mientras, Villar aseguró que la palabra de sus hijos será fundamental a la hora de decidir si emigra de Mendoza, que no le da miedo jugar en San Lorenzo ni pelear un descenso, y que tiene que revalorizar su sueldo a partir del buen año que tuvo para pensar en su futuro.
Lo más sano para todos sería que la historia no se delate más tiempo. Mientras que para nosotros, lo mejor sería que alguien nos dijera ya mismo que el Pipa seguirá vistiendo la camiseta tombina. |